Hace unas semanas tuve la gran suerte de alimentar a lechuzas de tan solo dos meses de vida, ¡fue increíble! Estaban en una caja nido especial para hacking, en el Castillo de Montjuic, en Barcelona.
Obviamente, esto no pasa todos los días ni se puede hacer así como así. Te explico cómo sucedió.
¿Quién puso esa caja nido ahí?
Los responsables son Galanthus Natura. Galantus es una entidad dedicada al estudio y divulgación del medio ambiente que se constituyó en 1999. Son conscientes de que la protección del medio ambiente y la consecución de un desarrollo sostenible solo son posibles a través de la educación ambiental y la sensibilización social, por lo que organizan cursos, jornadas y salidas diversas relacionadas con el conocimiento del patrimonio natural.
De hecho, ellos son el equipo responsable de la famosa reintroducción de los halcones peregrinos en la capital catalana, un proyecto que comenzó en 1999 y que es todo un éxito, con varias parejas criando en diferentes edificios de la ciudad, siendo el más famoso y curioso el nido de una de las torres de la Sagrada Familia. Varios nidos tienen cámaras, aquí puedes ver a los halcones en los vídeos de dichas cámaras.
Este es el segundo año que ponen en práctica la técnica de hacking para reintroducir la lechuza común en la ciudad de Barcelona. A principios de octubre colocaron cinco crías de lechuza que contaban con aproximadamente un mes de vida. Estos pollos provenían de un centro de rehabilitación.
¿Cómo funciona la técnica de hacking?
El hacking funciona de la siguiente manera:
- Se colocan pollos de una especie concreta en una caja nido especial para hacking, en el lugar específico donde quiere ser reintroducida la especie.
- A estas crías se les suministra alimento diariamente de forma que no vean a la persona que lo deja (las cajas nido están específicamente diseñadas para ello, con dos espacios diferenciados), evitando que se impronten con la presencia humanos.
- Poco a poco, los pollos aprenden a salir del nido y explorar el entorno mientras aún pueden volver a él para comer o descansar.
- Paulatinamente se reduce la cantidad de comida (como harían sus padres) hasta que los pollos son completamente autosuficientes y dejan de depender del nido.
- El objetivo es que se fijen al territorio en el que se ha instalado la caja nido.
¿Lechuzas en la ciudad de Barcelona?
La lechuza ha sido una habitante natural de la ciudad, pero su supervivencia ha estado comprometida debido a que los métodos de control de ratones se han basado en sustancias anticoagulantes. Sí, eliminan a los ratones, pero si estas majestuosas rapaces nocturnas cazan ratones que hayan consumido este raticida, pueden sufrir la misma suerte (desgracias más que suerte, mejor dicho). Es por eso que se están realizando esfuerzos y acciones para eliminar este tipo de raticidas.
Es más, las lechuzas y otras rapaces representan un fantástico método biológico de control de plagas. GREFA lleva años instalando cajas nido de rapaces en los campos de los agricultores contra las plagas de topillos, con excelentes resultados.
¿Qué les di de comer a los pollos de lechuza de Montjuic?
Por un día, me convertí en esa mano misteriosa que les deja la comida sin que ellas vean cómo llega hasta allí. Subí con por la escalera con un gran táper lleno de… ¡ratoncitos muertos! Este delicioso manjar (para ellas) se conserva en los frigoríficos del castillo y se les pone por la tarde, antes de que se vaya el sol. Las presas se van atemperando y, cuando comienzan su actividad, es decir, al anochecer, ya pueden dar cuenta de la comida.
¿Y por qué tuve el honor de estar allí? Porque uno de los responsables de la alimentación de estas lechucitas me invitó a ir ya que nos conocíamos previamente (en mi último trabajo, supervisaba la caja nido de los halcones que habitaban casualmente en las oficinas donde yo trabajaba), ¡cómo iba a decir que no!

La verdad es que fue una gran experiencia (y para muestra, este vídeo). Es cierto que no ves a las lechuzas directamente (igual que ellas no deben verte a ti) pero sí es posible verlas a través de un dispositivo. El día que yo fui había cuatro de ellas en el nido, y fue simplemente fascinante poder estar tan cerca de ellas y llevarles su ración diaria de ratoncitos.
Por cierto, por si te lo estabas preguntando: la zona donde está la caja nido no es accesible al público general, obviamente, para darles la tranquilidad que necesitan.
Es curioso, justo ahora estoy leyendo el libro sobre «búhos» (en el libro habla de rapaces nocturnas en general, sean búhos, cárabos, lechuzas, mochuelos…) «La sabiduría de los búhos« y es increíble conocer aspectos de estas aves que nos llevaran milenios maravillando.
Ojalá cuando se hagan lechuzas adultas y puedan reproducirse elijan la ciudad de Barcelona para hacerlo.
