Aprovechando que estaba en Sevilla para ver a mi familia por Reyes, quedé con Pablo Fernández, de Plumarium, para visitar lo que él llama “mi oficina”, que está en dicha ciudad. Él había colaborado en el episodio 4 de mi podcast, Mirlo Blanco, pero no nos conocíamos en persona. Yo iba para hacerle una entrevista, pero acabó siendo mucho más que eso. ¡Te lo cuento!
Por qué le había pedido a Pablo de Plumarium participar en Mirlo Blanco
Pablo tiene una colección de plumas inédita en España. Su proyecto se llama Plumarium y comenzó de forma oficial en 2021, aunque estaba en su cabeza mucho tiempo antes. Yo estaba haciendo un capítulo para Mirlo Blanco (mi podcast sobre curiosidades, en el que enlazo historias que aparentemente no tienen que ver, gracias al hilo conductor de las aves) sobre plumas. ¡Cómo no iba a contar su historia! Ni corta ni perezosa, le mandé un email larguísimo explicándole qué era Mirlo Blanco, porque en aquel momento aún no había ningún episodio publicado.
En el mismo día me contestó y me dijo rotundamente que sí. ¡Qué alegría me llevé! Después, intercambiamos unos cuantos emails más y mensajes de WhatsApp, para concretar con su participación en el episodio. A Pablo le flipan las ardeidas (más conocidas como garzas), así que su participación consistió en contar, con su voz y sus propias palabras, qué significan las ardeidas para él. Era la primera vez que en un episodio aparecía una voz que no era la mía, y a la gente le encantó este “cameo” de voz.
Desvirtualizándonos: Sumas Plumas y Plumarium
Pero no nos conocíamos en persona. Él es de Almendralejo (Badajoz) y vive en Sevilla; yo soy de Sevilla, y vivo en Barcelona. La celebración de los Reyes Magos es sagrada en mi familia, así que aprovechando que estábamos los dos en la misma ciudad, me invitó a ir a su “oficina”. ¡Era un día súper frío en la capital hispalense!
Tengo que de decir que, desde el momento cero, me sentí súper cómoda con Pablo, y creo que fue mutuo. Fue súper generoso compartiendo conmigo miles de detalles de su proyecto. En verdad, tiene sentido de “Sumas Plumas” y “Plumarium” hagan buenas migas, ¿no? ¡La cosa va de plumas!
Lo que me encontré en la oficina de Plumarium
Yo sabía que Pablo tiene miles y miles de plumas de más de 100 ejemplares. No sé por qué, me imaginaba que iba a ver chorrocientas plumas en su oficina. Pero no. Para empezar, porque obviamente las plumas están cuidadosamente guardadas y clasificadas en los armarios. Y, para seguir, porque nada más entrar por la puerta ves un quebrantahuesos, un águila imperial y un buitre leonado disecados, y ya te olvidas de las plumas y de los plumos.
La oficina de Plumarium está llena de lo que se llaman “pieles de estudio”, que son animales disecados, pero no en una posición normal del animal, sino con una postura concreta (firmes, con un ala estirada y otra abierta), justamente para que sirvan como elemento de estudio.
¡Yo no podía parar de flipar! Tiene un alimoche, un calamón, un búho campestre, dos halcones peregrinos, dos martines pescadores, una oropéndola, un abejaruco, un alcaraván, un cernícalo, un chotacabras, un elanio… ¡Hasta un ibis eremita y un frailecillo! Disfruté especialmente viendo especies que aún no he podido observar en la naturaleza, como el paíño, el bigotudo o el urogallo.

¿Qué te parece mi cara de felicidad con el alcaraván? Pablo me animaba a cogerlos, a tocarlos, sin reparos. ¡Qué suavidad de plumas! ¡Qué impresión tenerlos tan cerca! Tengo que reconocer que muchos me parecieron mucho más pequeños que cuando los observas en el campo, es curioso (contando, evidentemente, con que no se puede comparar una piel de estudio con un animal dotado de vida).
Empezamos a charlar, y charlar, y charlar…
Yo no paraba de hacerle preguntas, por mera curiosidad propia: ¿cómo te gestionas para llevar esto tú solo?, ¿de dónde sale el dinero?, ¿cómo son los permisos que tienes que pedir para tener estos animales?, ¿cómo te gustaría que fuera Plumarium en el futuro?…
Escuchándole, empaticé profundamente. No me parecía justo que un proyecto tan valioso y con tanto potencial, tuviera que depender de la buena voluntad de Pablo, de su tiempo libre y de sus ahorros. Entre los dos, estuvimos haciendo cábalas e hipótesis de cómo se le podría dar viabilidad.
Y después de casi dos horas… caí en la cuenta: ¡yo estaba allí para hacer una entrevista!
Cuando la emoción y la sintonía se comen al postureo
Sí, grabé la entrevista e hice vídeos de las pieles de estudio.
Aquí tienes la previa, aquí la parte 1 de la entrevista y aquí la parte 2.
Pero cuando ya me había ido me di cuenta ¡de que no había hecho ni una foto! Ni de las aves, ni del fundador de Plumarium, ni un selfie juntos… Estaba tan entusiasmada con las aves y absorbida por la realidad del proyecto, que se me olvidó documentarlo. Precisamente, creo que eso dice mucho de la visita.
Estas imágenes, tan poco agraciadas, son capturas de pantalla de vídeos, ¡porque realmente no hice ni una foto! Vaya tela…

Plumarium desde dentro, contado por quien lo hace realidad
Tengo que decir que Plumarium es muchísimo más de lo que cuenta su web y sus redes sociales. Y es tanto que es difícil explicarlo con palabras. Cuando hice el podcast, pensaba que Plumarium era una colección muy pro de plumas, que se mostraban de una forma extraordinaria en una web. Pero eso es solo la punta del iceberg.
Plumarium son ejemplares con una historia detrás; una colección de aves que quita el sentido; un potencial real para convertirse en un museo; un proyecto realizado a base de horas no remuneradas y de ahorros personales; una pasión desmedida por acercar la avifauna a la sociedad; un sueño hecho realidad que solo va por la primera temporada pero que podría perfectamente ser una saga larguísima… Y seguro que más cosas.
Muchísimas gracias, Pablo, por participar en Mirlo Blanco, por enseñarme tu oficina, por grabarme tocando el alcaraván y por contarme tus sueños. Ojalá se conviertan en realidad.
Relacionado con esta entrada:
- Episodio 4 de Mirlo Blanco: Sombreros, Plumas y ardeidas
- Web de Plumarium
- Libro de Plumarium: Guía de identificación de las plumas de las rapaces diurnas de la Península Ibérica, Baleares y Canarias
- Reel con la previa de la entrevista
- Parte 1 de la entrevista a Pablo Fernández
- Parte 2 de la entrevista.
- Calendario de aves 2026 de Sumas Plumas